The tradition & historical record
4 min read · 2 sourcesLa fiesta del Cristo es una ceremonia folclórica que se celebra anualmente el 13 y 14 de setiembre en la villa española de Garganta la Olla, en la provincia de Cáceres. Es una fiesta eminentemente religiosa en honor al Santísimo Cristo del Humilladero, que forma la celebración local de la Exaltación de la Santa Cruz. La fiesta es conocida porque en ella tienen lugar un conjunto de bailes folclóricos conocidos como la "danza de los palitroques". 1
Historia
El origen de esta fiesta es desconocido. Los "paloteos" o danzas rituales con palos son habituales en esta zona de montaña y se cree que derivan de ritos paganos de petición de fertilidad de la tierra agrícola, ya que los palos podrían representar instrumentos agrícolas y los danzantes se inclinan ante la tierra. La imagen del Cristo utilizada en la ceremonia es del siglo XVI. La ceremonia se institucionalizó oficialmente en 1925, cuando se fundó la Cofradía del Cristo, que desde entonces mantiene intacto el funcionamiento de la fiesta. Puede formar parte de la cofradía cualquier hombre o mujer, con la condición de inscribirse como cofrade el 14 de setiembre. Una vez inscritos, los cofrades forman parte desde 1925 de una lista rotatoria, en la que cada año se nombran cuatro mayordomos, cada uno de los cuales se encarga de organizar uno de los cuatro convites de la fiesta. Por el contrario, el puesto de danzante es fijo todos los años desde sus orígenes: el que entra de danzante solamente suele dejar el cargo cuando ya no puede bailar, y los nuevos danzantes solamente entran cuando sale uno de los anteriores. 1
Día 13, la Víspera
A mediodía salen los danzantes a recorrer las calles de la villa, en la puerta de la iglesia de San Lorenzo, mientras repican las campanas, ejecutan un ensayo general de la danza de los palitroques y a continuación vuelven a recorrer las calles de la villa. Por la tarde, sobre las cinco y media, salen de nuevo a recorrer las calles de la villa y van con el sacerdote desde la casa parroquial hasta la ermita del Cristo, donde recogen la imagen del Cristo para llevarla en procesión hasta el templo parroquial. A continuación van a casa del primer mayordomo, que les ofrece un convite que tiene lugar en la casa parroquial para, una vez recuperadas las fuerzas, volver a salir a recorrer las calles de la villa. Al anochecer, en el portal de la iglesia, vuelven a repicar las campanas mientras los danzantes vuelven a realizar otro ensayo general de la danza.